Prejuicios mentales, sesgos cognitivos o por qué todo tiempo pasado fue mejor

¿Crees que casi siempre tienes razón? ¿O que tu opinión sobre tal o cuál asunto es la que respalda la mayoría de personas? ¿Consideras que Fulano se equivoca porque Fulano no es de tu simpatía? ¿O que, por aquel entonces, eras más feliz que ahora?

Si crees todo esto o tan siquiera alguno de los enunciados anteriores, probablemente estés en un error. Errores de los que, es posible, no seas consciente porque nadie te había advertido de los sesgos cognitivos o prejuicios mentales de los que eres víctima por el mero hecho de ser humano.

“¡Qué feliz era entonces!”. “¿Cómo no vi venir esto?”. “Soy mejor que la media y no se valoran todos mis méritos”. “Fulano me cae mal. Fulano no tiene razón”. “No tengo la culpa. Solo hacía lo que me dijeron”.

Si bien muchos de estos pensamientos a menudo no se exteriorizan e, incluso, rondan tu subconsciente sin llegar a verbalizarse en tu “colondro”, es seguro que, al menos algunos de ellos, son razonamientos o enunciados que no te son ajenos.
El problema es que, a menudo, responden a “razonamientos” que, aunque congruentes o verosímiles con tu propia experiencia, no responden a las leyes de la lógica. Son, en su mayor parte, consideraciones infundadas que marcan tu vida y tu relación con los demás, sin poder darte cuenta de que eres esclavo de tus propios prejuicios mentales o sesgos cognitivos, que es el nombre que hemos puesto a estos procesos estudiados por la psicología social y cognitiva.


Un sesgo cognitivo es un juicio basado en la información de la que dispones, aunque los datos que ordenas en un aparente razonamiento, no están relacionados entre sí.
En otras palabras, significa que tu percepción actúa de manera selectiva, desechando inconscientemente todo aquello que no concuerda o pone en peligro tu propio razonamiento y distorsionando lo que crees ver y sentir para adecuarlo a lo que esperas ver y sentir.
Todavía más lisamente: Tu mente distorsiona tu percepción para hacerte creer lo que quieres creer. Funciona tan bien, que acabas creyéndotelo, sin darte cuenta de nada.


Algunos ejemplos de sesgos cognitivos frecuentes

Comprender alguno de los sesgos mejor estudiados por la psicología podrían ayudarte a vislumbrar esta gran mentira cognitiva de la que eres víctima.
à Uno de los más frecuentes y autodestructivos es el SESGO RETROSPECTIVO o A POSTERIORI, por el cual, tenderás a ver un hecho pasado como predecible, una vez que has experimentado sus efectos. La frase definitoria de este proceso es el “¿cómo no lo vi venir?”, el torturarse por no haber predicho un suceso que ahora conoces pero que antes de haber sucedido, con la información de la que disponías entonces, era del todo imposible adelantar.
Su otra variante es el hecho de considerar como mejores las decisiones tomadas frente a las desechadas, por el mero hecho de que fueron las elegidas por ti, un mecanismo presente en varias formas de autoengaño a nivel consciente e inconsciente.

à El SESGO DE CONFIRMACIÓN, se define como la tendencia a interpretar y valorar únicamente la información que confirma tus propias preconcepciones, no prestando atención a aquellos datos que las contradicen. De esta forma, tu idea inicial saldrá reforzada porque los árboles que tu consciente ve, ocultan el bosque que tu inconsciente no quiere que veas.

à El SESGO DE AUTOSERVICIO, ligado a tu propia autoestima y por el que tiendes a reclamar más responsabilidad por tus éxitos que por tus errores o fracasos, ya que te percibes por encima de la media. “No se me valora lo suficiente”, llegarás a decir en ocasiones sin tener del todo presente la lista de tus “contras”.

à Por el SESGO DEL FALSO CONSENSO, además, tenderás a creer que la opinión que tú respaldas sobre un asunto dado es la que adopta la mayoría de los mortales y, por ende, la más válida y correcta.

àPor causa del SESGO DE ATRIBUCIÓN o CORRESPONDENCIA, tenderás a sobrevalorar los aspectos personales internos para explicar un comportamiento de un individuo, infravalorando sus circunstancias o motivaciones. Ejemplo: Tenderás a creer que Fulano actúa así “porque es malo”, sin prestar demasiada atención a su entorno o a lo que lo ha llevado hasta ese punto.

     -La lista de sesgos cognitivos es verdaderamente extensa. Si te entretienen, al final de este post citaremos algunos más;)

Los enunciados hasta el momento deberían bastar para que te hayas identificado, si no en todos, al menos en algunos, ayudándote a comprender un poco más de qué leches va todo esto;)


Inventas tu pasado

Los efectos de los sesgos cognitivos se verían amplificados, además, por la propia naturaleza de la memoria.
Al recordar, tu “colondro” reclama la información almacenada obtenida a través de tus sentidos y que ya pasaron una vez por todos los sesgos cognitivos de los que eres víctima. A continuación, los entremezcla con las emociones que te perturban en el momento de recordar o ensoñar, lo que se une, además, a las emociones que moldearon tu percepción en el momento de grabar tu recuerdo. Esto quiere decir que tu estado de ánimo o tu “forma de ser” y tus sesgos cognitivos tenderán “maliciosamente” a trastocar la veracidad de lo recordado. Estás un poco más cerca de conocer qué hay detrás de aquello de “todo tiempo pasado fue mejor”: Cuando recuerdas un momento de tu vida guardado junto a una emoción feliz, recordarás tu inmensa felicidad en ese momento, sin poder recordar, en cambio, todos los problemas y preocupaciones que, evidentemente, también sentías o sufrías por aquel entonces. 

Así, hay experimentos y casos sobradamente documentados de que el común de los mortales recuerda cosas que nunca han llegado a pasar o que no pasaron tal y como se recuerdan, algo que, ya habrás colegido, pone en entredicho científico la validez de los testimonios incriminatorios en un proceso judicial, por citar solo alguno de los ejemplos “prácticos” de todo este rollo;)

Mismas herramientas para la reconstrucción del pasado y la construcción del presente
Según uno de los últimos modelos más ampliamente respaldados, los mecanismos cerebrales que actúan cuando recuerdas un hecho pasado son los mismos que actúan cuando imaginas un posible futuro. Aunque se ocupen de trabajos distintos bien separados, en ambos casos se echa mano de las emociones y de los recuerdos, ya que para la imaginación de un futuro posible es necesario analizar qué ha cambiado desde el momento pasado hasta el presente y, en base a ello, reconstruir un futuro verosímil.

Lo prometido: Más sesgos cognitivos;)

àEFECTO KEINSHORM: Por el que contradirás o negarás los argumentos de quien te cae mal;), por muy válidos y sólidos que estos sean.
àILUSIÓN DE CONTROL: Que te llevará a sobrevalorar tu capacidad de influencia sobre las circunstancias y acontecimientos.
àDEFORMACIÓN PROFESIONAL: Por la que tenderás a ver y percibir todo en función de las tareas que desarrollas, o cómo un periodista ve posibles reportajes en cada hecho, un médico diagnósticos de cada persona con quien se cruza, un arquitecto las bondades o pobrezas de una estructura y así hasta el infinito.
àDEFENSA DE STATUS: Negarse a aceptar como válidos aquellos argumentos que ponen en peligro tu puesto jerárquico o de poder y que puede derivar también en el autoengaño a través de la aversión a la pérdida.
àEFECTO DE CESIÓN: O cómo le das más valor a algo desde el mismo momento en que lo posees;)
àPREJUICIO DE STATU QUO: La tendencia a valorar positivamente aquello que no cambia o apreciar el hecho de que no lo haga.
àFALACIA DEL JUGADOR: O la creencia de que un hecho aleatorio anterior influirá en un hecho aleatorio posterior. Ejemplo, el jugador que no abandona la tragaperras tras una hora echando monedas, porque después de tanto tiempo probando suerte, el premio “tiene que estar más cerca, a punto”, cuando en realidad hay las mismas pocas posibilidades de que te toque nada que al principio;)
àAPOFENIA o ILUSIÓN DE SERIE: Por la que tenderás a ver patrones de repetición y predicción en una extensa serie aleatoria, lo que hacían los encerrados en la caverna platónica a respecto de las sombras proyectadas;) y por la que creerás que has encontrado una relación causa-efecto donde solo hay sumas de aleatoriedades.
àTEORÍA DE IDENTIDAD SOCIAL: En virtud de la cual, tenderás  a anteponer la permanencia al grupo sobre la exposición de argumentos sólidos contra él, con prácticas, nuevamente, ligadas al autoengaño y cuyos enormes efectos a nivel social son uno de los complejos mecanismos en la base del enorme poder de arrastre de ideologías de masa.
àOBEDIENCIA A LA AUTORIDAD: Ligada a la anterior, es la tendencia a seguir el liderazgo o figura de autoridad independientemente de si sus argumentos son sólidos y ciertos o no, simplemente por el hecho de tratarse “del que manda”.
àSESGO DE RESPONSABILIDAD EXTERNA: Completa la poderosa tríada de masas junto a los dos sesgos anteriores. El sesgo de responsabilidad externa libera de culpa o responsabilidad al que cumple órdenes, “porque cumplo órdenes”, te dirá él, reforzando el comportamiento seguido.
àEFECTO DE HALO: La tendencia a pensar que si Fulano es bueno en A, será también bueno en B. Está documentada y probada la percepción de que creerás que Fulano es mejor que Citano en un campo dado solo porque Fulano sea guapo o más guapo de Citano. He ahí un poder de la publicidad y del patrocinio;)
àILUSIÓN DE TRANSPARENCIA: Por la que crees que los demás saben lo que piensas, mucho mejor de lo que realmente saben.
àFENÓMENO DEL MUNDO JUSTO: Aquello de “cada uno tiene lo que merece” o “la vida lo pondrá en su lugar”.
àEFECTO DE PRIMERA IMPRESIÓN: O cómo lo que primero percibas influirá decisivamente en tu opinión sobre tal o cual cosa, independientemente de todo lo que ocurra después. Calificarás una “peli” o espectáculo de buena/o si tiene un principio “potente” y he ahí también la importancia de las primeras impresiones, porque como quedó bien dicho: “No hay segunda oportunidad para dar una primera impresión”.

àSi has llegado hasta aquí, primero, gracias;) Y segundo, no te aburriremos con más tochos, aunque la lista sigue. Solo un último sesgo cognitivo para aquellos que no se lo terminen de creer. El del PUNTO CIEGO: Por el que crees que no te afectan estos prejuicios mentales o que lo hacen en menor medida que a los demás;)

6 comentarios:

  1. quiero felicitar a la persona que dedico su tiempo al escribir este contenido le aseguro que me servira en mi trabajo y para un futuro

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    1. Muchas gracias por pasarte y por tu comentario. ¡Encantados de haberte ayudado! Pásate por nuestro blog cuando quieras.

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  2. Me parece muy interesante el tema.
    Excelente publicación :)

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    1. Muchas gracias por pasarte y por tu interés.

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  3. Excelente exposicion, muy suave la lectura

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    1. Muchas gracias. Esperamos que fuera de tu interés y no dudes en volver a pasar por aquí.

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